Brave Software se ha hecho un nombre gracias a su navegador Brave, una alternativa que presume de ser más privada y segura que opciones como Chrome o Edge. Pero la compañía ha decidido dar un paso más allá en su apuesta por la seguridad digital con un nuevo producto: Brave VPN.
Quizás no habías escuchado de este servicio antes, y es comprensible: se trata de una propuesta que ha sido algo opacada por la experiencia del navegador, pero que busca ofrecer una capa adicional de protección y anonimato en línea. La idea suena coherente: si usas Brave para navegar de forma más privada, ¿por qué no contar también con una VPN integrada que refuerce esa promesa?
Lo cierto es que Brave VPN llega con altas expectativas. A diferencia de otras soluciones como Opera VPN, que es gratuita, este servicio es de pago. Y cuando hablamos de un producto que exige suscripción, es normal esperar lo mejor en cuanto a rendimiento, privacidad y funciones. En este análisis pondremos a prueba si Brave VPN está a la altura de su navegador o si todavía le falta camino por recorrer. Así que lee hasta el final para que conozcas todas nuestras opiniones sobre Brave VPN.
Tres mejores alternativas a Brave VPN:
8922 servidores
129 países cubiertos
30 dias garantía de devolución del dinero
10 conexiones simultáneas
9.8 /10
3000 servidores
105 países cubiertos
30 dias garantía de devolución del dinero
10 conexiones simultáneas
9.4 /10
12000 servidores
100 países cubiertos
45 dias garantía de devolución del dinero
7 conexiones simultáneas
9.2 /10
Experiencia de usuario y compatibilidad con dispositivos de Brave VPN
Brave VPN se integra directamente en el navegador Brave, lo que hace que su uso sea sencillo y sin complicaciones. Al estar dentro del propio navegador, no necesitas instalar software adicional ni lidiar con configuraciones complejas. En cuanto a compatibilidad, funciona en:
- Windows
- macOS
- Android
- iOS
Nos decepcionó un poco ver a Linux fuera de la lista por ahora. Brave VPN permite hasta 10 conexiones simultáneas, igualando a gigantes como NordVPN y Proton VPN. Aun así, NordVPN es un servicio superior que está libre de todas las limitaciones de Brave VPN en cuanto a compatibilidad.
Aplicaciones móviles y de escritorio
Durante nuestras pruebas, Brave VPN mostró una experiencia bastante sencilla tanto en escritorio como en móviles. Al tratarse de una VPN integrada en el navegador, su acceso es directo desde el ícono ubicado en la esquina superior derecha del navegador Brave. Al hacer clic, aparece una interfaz minimalista donde únicamente puedes seleccionar el país y presionar el botón de conexión. También hay un pequeño menú con opciones como contactar soporte, gestionar tu suscripción o consultar la sección “Acerca de”.

En cuanto a configuraciones, las opciones de ajustes son muy limitadas. Al buscar “VPN” dentro de la configuración del navegador, apenas encontramos opciones como mostrar u ocultar el botón y activar o desactivar WireGuard, aunque cambiar este protocolo requiere reiniciar el navegador. No hay ajustes avanzados de seguridad ni funciones adicionales como túneles divididos o bloqueadores integrados.
Curiosamente, Brave VPN también funciona fuera del navegador, pero con limitaciones. En Windows, por ejemplo, aparece un ícono en la barra de tareas que permite conectarse rápidamente, gestionar la cuenta o quitar el acceso directo. Sin embargo, aquí surge una contradicción: desde el menú del sistema solo puedes conectar o desconectar, pero no es posible elegir la ubicación del servidor. Esa acción debe hacerse desde el navegador.
En dispositivos móviles, la integración es similar: el acceso se realiza desde el propio navegador Brave, con el mismo diseño simplificado y la misma escasez de opciones. En definitiva, se agradece que no sea un servicio exclusivamente ligado al navegador, como ocurre con Opera VPN, pero la falta de flexibilidad lo hace sentir demasiado básico para usuarios que esperan un mayor control.
Apps de TV
La compatibilidad de Brave VPN con televisores es, por ahora, bastante limitada. A diferencia de proveedores como ExpressVPN, CyberGhost o NordVPN, que son VPNs que funcionan sin problemas en Nvidia Shield TV y dispositivos como Smart TV o Fire TV Stick, Brave no ofrece soporte real en este terreno.
Aunque el navegador Brave está disponible en Google Play, varios usuarios en los foros oficiales han señalado que, al instalarlo en Android TV, simplemente no funciona. Y si el navegador no se ejecuta, la VPN tampoco puede hacerlo. Esto deja fuera de la ecuación a quienes buscan usar Brave VPN para streaming en pantallas grandes.
Es una oportunidad perdida, especialmente porque otros competidores ofrecen servidores optimizados para streaming en TV. En este caso, NordVPN sigue siendo alternativa simplemente superior.
Compatibilidad con routers y consolas de juego
Si estás buscando una VPN que sea compatible con routers, te decepcionará saber que Brave VPN no ofrece compatibilidad con enrutadores ni aplicaciones específicas para consolas como PlayStation, Xbox o Nintendo. Es decir, no podrás proteger toda tu red doméstica ni usar la VPN en tus dispositivos de juego. A diferencia de servicios como NordVPN o ExpressVPN, que sí incluyen soporte para múltiples firmwares de routers, Brave queda bastante limitado en este aspecto.
Aunque puedes usarlo para jugar en PC o móvil gracias a la integración con el navegador, las opciones se reducen al no tener soporte nativo en consolas ni en routers. Esperemos que en el futuro se amplíe esta compatibilidad.
¿Es seguro usar Brave VPN? Analicemos sus funciones de seguridad
Brave VPN se presenta como la extensión natural de un navegador centrado en la privacidad. Sin embargo, la gran pregunta es si su servicio VPN mantiene ese mismo estándar. En esta sección revisamos sus funciones de seguridad para descubrir si realmente protege tu conexión o se queda corta.
Cifrado AES de 256 bits
Brave VPN utiliza cifrado AES de 256 bits, considerado el estándar más alto en seguridad digital. Aunque Brave no especifica esto en su sitio directamente, este nivel de protección garantiza que tus datos permanezcan inaccesibles para terceros, ofreciendo un blindaje confiable frente a intentos de espionaje online.
Cortafuegos
El servicio no solo ofrece una VPN, sino también un cortafuegos integrado, bajo el nombre Brave Firewall + VPN. Su función principal es bloquear intentos de rastreo, malware y amenazas que ponen en riesgo tu privacidad. En teoría, también debería actuar como una capa adicional contra virus, evitando que se instalen en tu dispositivo.
Para asegurarnos, decidimos hacer algunas pruebas, pero los resultados fueron mixtos con algunas descargas maliciosas que lograron filtrarse. Lo positivo es que el cortafuegos trabaja de manera conjunta con la VPN, de modo que al activar la protección se habilitan ambas funciones. Está disponible en Windows, macOS, Android e iOS, aunque no en Linux.
Protocolo WireGuard
Brave VPN funciona con WireGuard, uno de los protocolos más rápidos y seguros disponibles actualmente. Su eficiencia permite conexiones estables con menor consumo de recursos, ideal para navegación y streaming sin interrupciones. Además, ofrece una sólida protección criptográfica que lo coloca a la altura de los mejores proveedores.

No en vano, VPNs reconocidas como Surfshark, CyberGhost o incluso NordVPN (con su versión NordLynx) lo utilizan como estándar.
Shields
Dentro de Brave, además del Firewall + VPN, encontramos la función Shields, pensada para reforzar la seguridad y privacidad en la navegación diaria. No está directamente ligada a la VPN, pero complementa muy bien su uso. Shields se activa automáticamente al abrir el navegador y bloquea anuncios, rastreadores, intentos de fingerprinting y scripts sospechosos. En nuestras pruebas, funcionó de manera fluida: pudimos ver contenido en streaming, hacer compras en línea e incluso usar PayPal sin complicaciones.

Sin embargo, no todo es perfecto. Al intentar acceder a un banco en línea, el sistema nos devolvía a la página principal, impidiendo el inicio de sesión. Bastó con desactivar Shields temporalmente para solucionar el problema. Aun con esta limitación, la combinación de Shields, Firewall y VPN logra un ecosistema sólido de protección. Es una lástima que Brave VPN aún carezca de funciones clave como kill switch o split tunneling.
Pruebas de fugas de IP y DNS: ¡No se detectaron filtraciones de IP/DNS!
Aunque Brave VPN no destaque por su gran variedad de funciones avanzadas, en nuestras pruebas de seguridad cumplió con lo esencial: proteger la identidad en línea. A diferencia de un VPN limitado al navegador, este servicio cifra todo el tráfico del dispositivo, modificando la dirección IP y ofreciendo una nueva ubicación virtual en cualquier aplicación.
Para comprobar su fiabilidad, nos conectamos a un servidor en Estados Unidos y realizamos pruebas en dos plataformas independientes. Primero usamos ipleak.net, donde el resultado fue impecable y la dirección IP mostrada correspondía al servidor estadounidense. Es decir, no hubo rastro de nuestra ubicación real.

Después, en browserleaks.com, verificamos simultáneamente posibles fugas de IP y DNS. Nuevamente, Brave VPN superó la prueba de Browserleaks, sin exponer información sensible ni dejar rastros de nuestro proveedor de Internet.

Eso sí, hay que señalar una carencia importante: Brave VPN no dispone de kill switch. Esto significa que, en caso de una desconexión inesperada, la dirección real podría quedar expuesta, algo que servicios como NordVPN, ExpressVPN o CyberGhost sí previenen.
¿Brave VPN tiene política antirregistros?
Uno de los puntos más relevantes al analizar Brave VPN es su postura frente a los registros de datos. Brave, como compañía, siempre ha defendido un modelo de negocio centrado en la privacidad, lo que genera expectativas altas en este aspecto. Sin embargo, el hecho de que tenga su sede en San Francisco, California, plantea dudas. Verás, Estados Unidos es miembro fundador de la alianza 5 Eyes, conocida por su extensa recolección y compartición de información entre gobiernos.
Por lo general, es por esto que las VPNs estadounidenses no son consideradas del todo seguras. Sin embargo, servicios confiables como PIA VPN, IPVanish y algunos más demuestran ser la excepción.
Aun así, Brave VPN no parece caer en estas prácticas. El servicio es gestionado en asociación con Guardian Firewall, una empresa que también presume de priorizar la seguridad y la protección del usuario. Tras investigar a fondo a Guardian, no encontramos señales preocupantes ni vínculos sospechosos.
Todo esto apunta a que Brave VPN mantiene una política antirregistros lo suficientemente sólida para garantizar la privacidad de sus usuarios.
¿Qué información NO es registrada?
Al detallar un poco la política de privacidad de Brave Firewall + VPN, encontramos que el documento es sorprendentemente breve. El servicio procesa algunos datos básicos, entre ellos: un ID de usuario seudónimo, detalles de trackers bloqueados y reglas del cortafuegos activadas, direcciones IP y la dirección de correo electrónico del usuario.
Ahora bien, el tratamiento de estas direcciones IP genera ciertas dudas. Claro, Brave aclara que no almacena las IP de forma permanente, sino que las procesa únicamente para establecer conexiones privadas y garantizar que el servicio funcione. Por otro lado, la dirección de correo electrónico se conserva hasta 12 meses después de cerrar un ticket de soporte, algo que podría incomodar a los usuarios más estrictos con su privacidad.

Respecto al ID de usuario y la información del firewall, esta solo se mantiene durante 3 días, con el objetivo de notificar al usuario cuando se activa la protección. Lo positivo es que Brave VPN no menciona registros de tiempos de conexión, historial de navegación o uso de ancho de banda.
Aun así, la ausencia de auditorías externas deja un margen de incertidumbre sobre lo que ocurre en la práctica. NordVPN o ExpressVPN, por ejemplo, son reconocidos por tener políticas de no-logs auditadas y verificadas por firmas independientes.
Brave VPN para streaming: ¿Funciona con Netflix y otras plataformas?
Ahora hablemos de streaming. Acá empezamos a ver limitaciones más claras en el servicio de Brave VPN. A diferencia de otros servicios que se promocionan como ideales para desbloquear catálogos internacionales, Brave nunca ha hecho énfasis en esta función. Su propósito central es la privacidad y la seguridad, no el entretenimiento.
Durante nuestras pruebas, su rendimiento con plataforma de streaming fue decepcionantes. En el caso de Netflix, Brave VPN no logró desbloquear ninguna biblioteca regional, incluyendo la de Estados Unidos, Japón, Canadá o Australia. En la mayoría de intentos recibimos mensajes de error o simplemente no aparecían los títulos que buscábamos.
El panorama no mejora con otras plataformas. BBC iPlayer, conocido por sus estrictas medidas de bloqueo, fue totalmente inaccesible, sin importar el navegador que utilizamos. Lo mismo ocurrió con Hulu, Disney+ y Amazon Prime Video, que detectaron inmediatamente el uso de un VPN y bloquearon la reproducción.
Esto deja claro que Brave VPN no es una opción si buscas acceder a contenido global. En comparación, proveedores como NordVPN, ExpressVPN o CyberGhost ofrecen un rendimiento muy superior en streaming, con servidores optimizados que permiten desbloquear prácticamente cualquier servicio sin complicaciones.
En definitiva, Brave VPN puede cumplir como una capa extra de privacidad para tu navegación, pero si tu prioridad es disfrutar de Netflix u otras plataformas sin restricciones geográficas, lo mejor es optar por un servicio VPN con capacidades para streaming.
Pruebas de velocidad: ¿Qué tan rápida es Brave VPN?
Para evaluar el rendimiento de Brave VPN aplicamos la misma metodología que usamos en todos nuestros análisis de VPN. El objetivo es obtener resultados consistentes y comparables, sin importar el proveedor.

En primer lugar, registramos nuestras velocidades de internet nativas (sin VPN), para tener una referencia clara sobre la que medir el impacto de Brave VPN. Después, activamos el servicio asegurándonos de que funcionara bajo el protocolo WireGuard, el más rápido disponible, con el fin de darle la mejor oportunidad posible en términos de rendimiento.
Las pruebas se realizaron durante tres días consecutivos, en tres horarios distintos (mañana, tarde y noche) para reflejar variaciones de tráfico y congestión en la red. Además, usamos cuatro ubicaciones de servidor clave: Reino Unido, Estados Unidos, Australia y Japón. Estas regiones permiten medir tanto conexiones cercanas como de larga distancia, lo que ayuda a observar la caída de velocidad en diferentes escenarios.
Con esta metodología lista, pasemos ahora a revisar los resultados concretos de nuestras pruebas de velocidad con Brave VPN.
Reino Unido:

Estados Unidos:

Australia:

Japón:

Los resultados confirmaron lo que ya sospechábamos: Brave VPN ofrece un rendimiento bastante limitado.
En el servidor del Reino Unido, la velocidad de descarga cayó de casi 340 Mbps a unos 240 Mbps, mientras que la carga sufrió reducciones aún más marcadas. Al conectarnos a servidores en Estados Unidos, Australia y Japón, la situación empeoró con descensos notables en la velocidad y un aumento considerable en la latencia. Esto lo hace poco confiable para actividades que demandan estabilidad, como streaming o gaming.
Si bien es normal que usar VPN tenga un impacto en la velocidad, proveedores premium como NordVPN son capaces de reducir este impacto al mínimo, garantizando velocidades rápidas y estables.
¿Brave VPN es una buena opción para videojuegos en línea?
Disfrutar de videojuegos online requiere estabilidad, baja latencia y velocidades rápidas, tres aspectos en los que Brave VPN se queda corta. En prilmer lugar, no es compatible con Xbox o PlayStation, lo que ya es un mal augurio.
Aun así, hicimos pruebas usándola en PC con títulos como Warzone 2 y notamos caídas de rendimiento notables al usar servidores lejanos, especialmente en Estados Unidos y Asia. El aumento de ping y el lag constante hicieron la experiencia poco disfrutable.
Al usar servidores europeos, el rendimiento mejoró ligeramente, pero aún persistían microcortes y retrasos. Para juegos menos exigentes en Android o iOS, Brave VPN puede cumplir si no buscas competitividad. Sin embargo, en títulos de ritmo rápido como Apex Legends Mobile, los problemas de latencia arruinan cualquier partida.
El panorama empeora con el cloud gaming. Plataformas como GeForce Now o Xbox Cloud Gaming requieren una conexión fluida y aquí Brave VPN mostró limitaciones claras: input lag elevado y caídas de calidad gráfica fueron recurrentes.
En definitiva, si tu objetivo principal es jugar en línea, Brave VPN no es la mejor elección. Carece de optimización para gaming, no ofrece soporte en consolas ni routers, y sus velocidades no están a la altura. Para una experiencia sólida, servicios como NordVPN, ExpressVPN o CyberGhost son opciones muy superiores.
¿Puedo usar Brave VPN para P2P y descarga de torrents?
La descarga de torrents implica ciertos riesgos, desde la exposición de tu dirección IP en los rastreadores hasta posibles sanciones por parte de tu proveedor de internet. Por eso, contar con una VPN es casi obligatorio si visitas sitios como The Pirate Bay o 1337x. En nuestras pruebas, Brave VPN resultó funcional para la descarga de torrents, aunque con limitaciones.

Al conectarnos a un servidor VPN en Alemania, descargamos sin problemas Linux Mint, un sistema operativo libre de derechos de autor. La conexión fue estable y el archivo, de tamaño moderado, se completó en apenas un par de minutos. Lo positivo es que todos los servidores disponibles de Brave VPN permiten tráfico P2P, lo que simplifica la elección.
Eso sí, hay que considerar que las velocidades no son las mejores. Si planeas bajar archivos pesados de manera frecuente, la experiencia puede volverse lenta y frustrante. Servicios como CyberGhost, con servidores optimizados para torrents, o NordVPN, con mayor rendimiento global, resultan más convenientes.
¿Funciona en China y otros países con censura?
Cuando se trata de superar bloqueos estrictos como los de China, Brave VPN simplemente no da la talla. El servicio no ofrece ofuscación, ni modos especializados como Stealth VPN o NoBorders, funciones esenciales para saltar la Gran Muralla Digital. Durante nuestras pruebas con colaboradores en China, cada intento de conexión fue bloqueado de inmediato, sin excepciones.
El problema principal es que Brave VPN depende únicamente del protocolo WireGuard, que resulta demasiado fácil de detectar en países con censura agresiva. Tampoco incorpora alternativas como OpenVPN TCP o TLS, lo que limita por completo sus posibilidades.
En regiones como Turquía o los Emiratos Árabes Unidos puede funcionar, aunque de manera inestable durante campañas de bloqueo. Si viajarás, NordVPN tiene servidores ofuscados que funcionan sin problema en China, por lo que es una alternativa mucho más eficaz.
Servidores y ubicaciones de servidor de Brave VPN
Brave VPN cuenta actualmente con más de 300 servidores en más de 40 regiones, una red que resulta modesta si la comparamos con otros servicios, pero que cubre las zonas más demandadas. Entre los países disponibles se incluyen Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, España, Estados Unidos (con varias regiones), Francia, Irlanda, Italia, Japón, México, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza y Ucrania, entre otros.
A nivel técnico, Brave no gestiona la infraestructura directamente, sino que delega esta función a Guardian, empresa que utiliza servidores físicos bajo su control exclusivo. Cada máquina ejecuta varias instancias de máquinas virtuales (VM), pero nunca en entornos donde no puedan garantizar el control total del hardware. Además, en lugar de servidores sin disco, Brave emplea un sistema de credenciales efímeras, lo que significa que no se almacena información persistente atribuible al usuario en el servidor VPN.
Aunque la red es relativamente pequeña frente a otros competidores, las ubicaciones principales para navegación, streaming o P2P están cubiertas. Sin embargo, si buscas una flota mucho más amplia para conexiones internacionales rápidas, servicios como NordVPN (más de 8.000 servidores), ExpressVPN (más de 3.000 servidores) o CyberGhost (más de 12.000) resultan opciones más potentes.
Atención al cliente: ¿Cómo contactar al equipo de soporte de Brave VPN?
Si esperabas un servicio de soporte al estilo premium, con chat en vivo disponible las 24 horas, te adelanto que Brave VPN no llega a ese nivel. La compañía apuesta por un modelo más limitado, donde la atención al cliente se concentra en el Centro de Ayuda y el foro de la comunidad.
El Centro de Ayuda incluye artículos, guías y preguntas frecuentes que pueden resolver dudas básicas sin necesidad de contacto directo. Sin embargo, si necesitas asistencia más personalizada, lo más efectivo es acudir al foro oficial de Brave o incluso a su comunidad en Reddit, donde administradores y otros usuarios responden de forma activa.
Brave también mantiene presencia en Twitter, YouTube y GitHub, aunque no son canales diseñados para soporte técnico. Un detalle importante: no existe un correo directo de contacto, por lo que cualquier gestión parte desde el foro.
En definitiva, es un soporte funcional, pero lejos de la inmediatez que ofrecen VPNs como NordVPN.
Precios de Brave VPN: ¿Qué tan económica es?
Llegamos a un punto clave de esta reseña: el análisis de precios. Brave VPN ofrece dos planes de suscripción bastante simples. El primero es mensual y tiene un costo de $9.99 al mes, mientras que el segundo es anual, con un pago único de $99.99 por año, lo que equivale a unos $8.33 al mes.

A primera vista, parece una tarifa competitiva si lo comparamos con servicios de baja calidad o gratuitos. Sin embargo, la realidad es que Brave VPN no justifica su precio frente a la competencia premium del mercado.
Por ejemplo, ExpressVPN, ampliamente considerado como uno de los mejores proveedores del sector, tiene un costo de alrededor de $6.67 al mes en su plan anual, y si eliges su suscripción a 2 años, el precio baja a menos de $5 mensuales. No solo es más económico, sino que ofrece velocidades muy superiores, servidores en más de 100 países y funciones avanzadas de seguridad.
Por su parte, CyberGhost es todavía más competitivo: en su plan de 2 años, el precio ronda los $2 mensuales, con más de 12.000 servidores y un rendimiento muy superior a Brave.
Finalmente, NordVPN, que es la mejor VPN que puedes usar, apenas supera los $3 al mes en su plan más económico, con funciones de vanguardia como servidores ofuscados y protección contra amenazas.
Un punto a favor de Brave es que ofrece una prueba gratuita de la VPN de 7 dìas que quizás vale la pena considerar. Solo ten en cuenta que debes introducir tus datos de pago para activarla.
Métodos de pago disponibles
Brave VPN ofrece opciones limitadas de pago. Actualmente solo permite suscripciones mediante tarjeta de crédito o Stripe. No admite PayPal, criptomonedas ni otros métodos alternativos, lo cual puede ser una desventaja frente a competidores que ofrecen mayor flexibilidad en este aspecto.
Obtener un reembolso de Brave VPN
La política de reembolsos de Brave VPN no está claramente explicada en su página oficial. Sin embargo, al revisar sus términos de uso, se entiende que es posible solicitar un reembolso siempre que exista un problema técnico o un fallo sin solución que justifique la devolución.
Es importante destacar que el simple descontento con el servicio no suele ser aceptado como motivo válido. Además, no queda claro si el plazo para reclamar es de 3 o 30 días, por lo que lo recomendable es hacer la solicitud lo antes posible. De esa manera, aumentas tus posibilidades de recibir el reembolso sin complicaciones.
Lo que no nos gustó de Brave VPN
Brave VPN tiene varios puntos débiles que hacen difícil recomendarlo frente a competidores más consolidados. Para empezar, es mucho más caro para otras VPNs que simplemente son superiores en cada aspecto. Además, no incluye un kill switch, lo que representa un riesgo importante, ya que tu dirección IP podría filtrarse si la VPN se desconecta.
Otro aspecto negativo es que Brave VPN tiene su sede en Estados Unidos, país miembro de la alianza 5 Eyes, conocida por sus prácticas de vigilancia y recopilación de datos. Esto genera dudas en cuanto a la privacidad real que puede ofrecer.
En cuanto al rendimiento, la experiencia es decepcionante: velocidades mediocres y nulo acceso a plataformas de streaming como Netflix o BBC iPlayer. Aunque permite torrenting, no funciona en países con censura estricta, como China.
A esto se suma una política de reembolso poco clara, lo que podría dejarte sin solución en caso de insatisfacción. En resumen, Brave VPN está lejos de justificar lo que cuesta.
¿Qué opinan otros usuarios de Brave VPN?
Si dejamos a un lado esta reseña y miramos lo que opinan otros usuarios en Internet, el panorama no cambia demasiado. La mayoría de los comentarios que se encuentran en línea están relacionados con el navegador Brave, y muy pocos hablan directamente de la VPN.

En Trustpilot, por ejemplo, apenas encontramos unas cuantas reseñas mencionándola. los usuarios mencionan que el navegador le parecía excelente, pero otros han cancelado su suscripción a la VPN y han tenido problemas con los pagos recurrentes, lo que puede ser preocupante. Algunos clientes también manifiestan su decepción con el servicio y la atención al cliente, afirmando que regresaría a Firefox.

En la App Store de Apple, Brave tiene una calificación promedio de 4.8 estrellas, pero casi todas las reseñas se refieren únicamente al navegador. La VPN ni siquiera aparece mencionada en comentarios recientes en la App Store.

Lo mismo ocurre en la Google Play Store, donde el navegador acumula más de 2.7 millones de reseñas y una nota de 4.7 estrellas; sin embargo, los pocos usuarios que hablan de la VPN señalan principalmente su falta de funciones y bajo rendimiento.
Incluso en foros como Reddit, cuando alguien pregunta por Brave VPN, la recomendación casi siempre es optar por alternativas como NordVPN o ExpressVPN, mucho más completas y confiables.
Nuestro veredicto: Como servicio, esta VPN aún está verde
Después de analizar a fondo Brave VPN, la conclusión es clara: estamos ante un servicio que todavía se siente inmaduro y limitado. Carece de funciones esenciales como el kill switch, protocolos adicionales u opciones avanzadas de configuración. Tampoco logra destacar en rendimiento, ya que sus velocidades son inconsistentes y el streaming es prácticamente imposible, al no desbloquear Netflix ni otras plataformas populares.
Si al menos fuera gratuita, podría considerarse una opción básica para usuarios sin grandes exigencias. Pero el problema es que cuesta $9.99 al mes o $99.99 al año, un precio que la hace más costosa que VPNs mucho más completas y confiables. En este rango, lo mínimo esperado son mejores resultados en seguridad, rendimiento y usabilidad, algo que Brave VPN no ofrece hoy por hoy.
Entonces, Brave VPN está verde y no justifica su costo. Hay alternativas muy superiores como NordVPN, que además resulta más barata en el largo plazo, o servicios como ExpressVPN y CyberGhost, que combinan potencia y funciones mucho más accesibles.
La pregunta final es sencilla: ¿vale la pena pagar más por recibir menos? Nuestra respuesta es no.